Eva conoce a Perón
En el año 1943, el divorcio en el país real y el gobierno dominado por la oligarquía era flagrante. El clima se tensaba ante la proximidad de las elecciones que se presagiaban signadas, como las anteriores, por el fraude, reaseguro del régimen. El 4 de junio se produjo un nuevo golpe militar derrocado al entonces presidente Ramón Castillo.
Asumido el gobierno por el general Pedro P. Ramírez, el coronel Perón, desconocido entonces por la ciudadanía, pero de gran prestigio entre sus camaradas, se hace cargo del Departamento Nacional de Trabajo. Un mes después, esa dependencia se transformaría en Secretaría de trabajo y previsión. Allí echaría Perón las bases de la política que signaría la historia Argentina de la siguiente década.
Una verdadera tragedia nacional habrá de reunir dos vidas que hasta entonces se ignoraban.
El 15 de enero de 1994, un terremoto destruye el 90 % de los edificios de la ciudad de San Juan. Mueren 7.000 personas y quedan 12.000 heridos. Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, Perón organiza una movilización nacional a la que son invitados los artistas más populares. Entre ellos, Eva Duarte participa de la colecta por los damnificados.
El 22 de enero se realiza un gran festival en el Luna Park a beneficio de las víctimas del terremoto. Eva Duarte y el Coronel Perón comienzan una relación que legitiman socialmente en la función de gala del teatro Colón, el 9 de julio.
Dos días antes, el General Farrel, que había asumido la presidencia el 11 de marzo tras la renuncia de Ramírez, había designado a Perón Vicepresidente de la Nación, reteniendo éste su cargo en la Secretaría y en el Ministerio de Guerra, que le había sido confiado poco antes.
Eva, por su parte, tenía tres programas en Radio Belgrano: a las 10:30 hs, “Hacia un futuro mejor”, ciclo de exaltación a los postulados de la revolución de 1943, a las 18 hs. encabezaba el elenco del diagrama “Tempestad”, y a las 22:30 hs,”Reina de Reyes”.
El 6 de mayo de ese mismo año había sido elegida presidente de la Agrupación Radial Argentina, entidad de propósitos solidarios y gremiales de la que figura como fundadora en 1943.
Perón ha ido convirtiéndose en el hombre clave del gobierno y en la figura más irritante para la oposición. La presentación de Eva y el lugar que le otorga Perón es un blanco más, esta vez para los propios camaradas de armas. Si el coronel es un hombre atípico, la mujer que esta a su lado es aún más: había decidido estar junto a un hombre, no detrás de él. Y perón lo había aceptado. Inadmisible por entonces.
Un sector de la oficialidad logró imponer la renuncia de Perón a todos sus cargos, el 13 de octubre de 1945. Fue detenido y trasladado a Martín García. A esa altura de los conocimientos ya era evidente para los obreros que la desaparición de Perón acarrearía la desaparición de su política laboral y de las conquistas alcanzadas. En la madrugada del 17 de octubre comenzaron a abandonar sus lugares de trabajo y se volcaron sobre la plaza de mayo: exigían la presencia del Coronel. El alejamiento de Perón había producido un vacío de poder que sólo él podría llenar.
Cuando por la noche se asomara al balcón de la Casa Rosada y se anunciara la convocatoria a elecciones, una plaza colmada y victoreante testimoniaba que había en la Argentina una fuerza nueva gravitante en el panorama político y social y que Perón era su candidato y su líder.
Sobre el papel desempeñado por Eva en la crisis del 17 de octubre, en el estado actual de las investigaciones, la evidencia es sólo testimonial. En tal sentido, y según el caso, la hallamos peleando entre sus hombres codo con codo (Alberto Merlo), teniendo los hilos del movimiento, llevando a la gente a la plaza y poniéndose, el 17, a la cabeza de los descamisados (Perón), o bien sin tener ninguna participación en la movilización (Cipriano Reyes), o ausente en la descripción de los sucesos (Luis Monsalvo).
A la luz de la personalidad evidenciada por Eva hasta ese momento y a la que evidenciaría en los años siguientes, es difícil validar la opinión de quienes sostienen que no tuvo participación alguna en el hecho. Asimismo, la posición que ocupaba al lado de Perón, con conocimiento de los resortes que era necesario activar pero no aún con el poder y la influencia que adquiría en los años siguientes, hace difícil hacer de ella el eje movilizador por lo cual pasó la jornada fundacional del peronismo. Quizás Eva se halla situada justo entre ambas posibilidades: gestionar un habeas corpus, trabar contacto de inmediato con aquellos con quienes sabía que podía contar y que estaban en condiciones de movilizar, ser parte según los recursos con que contaba en la hora, y utilizarlos. Eva no se adjudica en ningún momento un rol conductor en la jornada: Perón fue reconquistado por el pueblo.
Lo que sí resulta evidente es que el 17 de octubre confirma en Eva en que los sucesos de días anteriores no había pronunciado un final, como algunos pudieron desear, sino el comienzo de una nueva etapa en la historia Argentina, signada por la particular relación entre un hombre, Perón, y sus bases de apoyo: los obreros, “los descamisados”. Esa relación se mantuvo, más allá de los intentos en contrario, hasta su muerte, en 1974, y lo llevó a la Presidencia de la Nación en 1945, en 1952 y en 1973, después de 18 años de exilio.
Desde Martín García, Perón escribió a Eva dos cartas. En una de ellas le decía: “Hoy he escrito a Farrel pidiéndole acelere mi retiro: en cuanto salgo nos casamos y nos iremos a cualquier parte a vivir tranquilos”.
El casamiento civil se llevó a cabo el 22 de octubre, el religioso, el 10 de diciembre; lo de vivir tranquilos en cualquier parte, no llegó nunca...
Fuentes
Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Eva Perón
Fundación de Investigaciones Históricas Evita Perón